Guerra de encuestas

Las recientes encuesta tanto nacionales como locales hacen suponer que hay un manejo político de las mismas. Ese manejo hacen que las propias encuestas no sean creíbles, las proyecciones...
encuesta

Las recientes encuesta tanto nacionales como locales hacen suponer que hay un manejo político de las mismas. Ese manejo hacen que las propias encuestas no sean creíbles, las proyecciones políticas no coinciden con la realidad del campo de batalla. Es decir, las percepciones de la ciudadanía no se ven reflejadas en dichas encuestas y estas a su vez quizá no coincidan con los resultados electorales. En otras palabras, antes de la jornada del primero de julio todo será mera especulación, manejo de datos, cifras y en donde los números de los PREP darán una orientación sobre los vencedores y vencidos.

Las orientaciones en este sentido, trataron de ser paradas en seco por los organismos electorales, al regular las encuestas trataron de poner un alto a una tergiversación de las mismas, pidieron criterios científicos para su publicación y exigieron que todas las encuestas dadas a conocer tuvieran que registrarse ante el Instituto Nacional Electoral (INE). Sin embargo, hay ciertas trampas que han estado dándose y que ponen en duda los resultados de los sondeos de opinión. Se han olvidado que las encuestas son para consumo interno y que con encuestas no se ganan elecciones.

En Ciudad Juárez, tendríamos que analizar los datos presentados… quien ha publicado sondeos debe dar cuenta al IEE (Instituto Estatal Electoral) y este no ha dado a conocer en su página institucional los informes presentados. Cuando hay señalamientos sobre los cargos de elección federal, el Instituto Nacional Electoral ha compilado los diversos sondeos para consulta de los mismos. En caso que hayan realizado ejercicios iguales y se incluyan tanto los procesos federales y locales, deberán entregarse copias de los estudios ante las dos instancias.

Lo cierto que al realizar una búsqueda en la página del IEE sólo hay un informe que se presenta, pero no se contiene información de los estudios realizados. El INE ha tenido esa precaución al hacer la máxima publicidad como un elemento de su quehacer. Las encuestas locales entonces están en entredicho y tendremos que esperar hasta los resultados oficiales de los organismos electorales para conocer a los triunfadores. Incluso, si hubiera encuestas que den a un ganador, debemos esperar a los resultados oficiales.

Sobre este aspecto, también se puede inferir de acuerdo a otras estrategias el cómo se observan los resultados electorados esperados. Es decir, a partir de los asegunes, de la observación directa y de escuchar al elector, podemos narrar en pocas palabras los resultados que se arrogarían: en las mesas de café se rumora entonces ciertos escenarios en donde la elección se dividiría a tercios y hasta en cuartos, ya que el carro completo no se da para un solo bando.

Lo anterior quiere decir, en caso de que se dé, que se rompería nuevamente el bipartidismo que ha caracterizado a Ciudad Juárez, ocupando nuevos espacios entre todas las fuerzas políticas. Unas diputaciones para unos, otras para los de más allá. Unos retendrían la presidencia, unos la sindicatura, la senaduría para otros. Es decir, hay un cuadro complejo para señalar a los vencedores.

El abstencionismo se asoma. La saturación de mensajes, el inicio del campeonato mundial de futbol, el calor de este nuevo verano caliente, la recomposición de las fuerzas políticas y la mutua descalificación entre todos los actores involucrados hacen nuevamente que los ciudadanos desconfíen de todo lo que huele a política. Así, la gente no sale a votar. Si le sumamos las pocas o raras propuestas de los candidatos y partidos, se hace todo para que los ciudadanos no salgamos a las urnas.

Ante este panorama, reitero nuevamente, las elecciones se ganan con votos no con encuestas. Los ciudadanos quieren propuestas, no descalificaciones de los unos a los otros. Los partidos políticos deben recuperar la confianza ciudadana. Los candidatos deben ser los mejores y predicar con el ejemplo, el voto así como se vino, así se va… Le pregunto a Usted ¿Por quién va a votar?

Por Eduardo Borunda.

Categorias
EditorialOpinión

Deja un comentario através de tus Redes Sociales

NOTAS RELACIONADAS